sábado, 18 de abril de 2015

Algo de lo que consumimos a diario

La obesidad informativa 

Vivimos una sociedad donde continuamente se confunde el conocimiento genuino con la retención y/o repetición de datos de los cuales podemos prescindir.
Siempre recuerdo un viejo ejemplo en el cual un pasajero de un avión comercial leía muy preocupado a través de su smartphone los datos técnicos para calcular la trayectoria del avión a "X" altura sobre el nivel del mar. Podemos categorizar como un conocimiento "saludable" de que el piloto maneje tal información, pues en su caso es vital, pero ¿el pasajero realmente necesita (o puede) manejar esa información? o ¿acaso esta realizando una ingesta innecesaria de datos?. Quizás estamos en un punto en el cual la "necesidad" de incorporar ciertos "datos" sea subjetiva, ya que cada persona sabrá justificar por que acude en su búsqueda, pero existen también otra serie de bombardeos informáticos los cuales no elegimos ingerir y sin embargo perpetúan nuestra cabeza constantemente. El acceso a redes sociales, la publicidad y los nuevos medios de comunicación móvil erosionan constantemente nuestra capacidad de asimilar el conocimiento. Llamemos "información saludable" a todo dato del cual nos aprehendemos para luego generar un conocimiento valido y necesario para vivir. Cuando esta asociación entre el dato y la generación de conocimiento no sucede, estamos muy próximos a generar una ingestión informativa innecesaria, la cual bien sabemos que consecuencias pueden traer a nuestra salud mental, si no se controla a tiempo.
Finalmente me gustaría cerrar la opinión con una reflexión. Al igual que con los alimentos, cotidianamente uno elige de que alimentarse. Uno es consciente de que existen alimentos que son mas nutritivos y otros que mas bien podemos considerar "chatarra" y sin embargo los consumimos con gusto. El no control sobre nuestra alimentación deviene fácilmente en enfermedad que todos conocemos. ¿Acaso alguna vez pensamos que la información cumple con los mismos criterios? Es necesario hacer conciencia sobre como ingerimos la información e incorporar una buena y saludable dieta informativa. ¿Ya empezaste la tuya?


Recomiendo leer el siguiente Articulo:
http://lmdiaz.com/dieta-informativa-hambre-conocimiento-y-la-indigestion-por-exceso-de-datos/

Al dia con la agenda



Esta viñeta resume parte de mi filosofía tan poco aceptada socialmente, "No dejes para hoy lo que puedes hacer mañana". Sinceramente palabras tan vacías, aparentemente, encuentran un respaldo muy importante en lo que refiere a la "inteligencia emocional". Una especie de vorágine pos modernista incita a las personas a aceptar como "saludables" determinados ritmos o mecanismos de organización en la rutina y lo que es peor, termina por establecerlos como modelos "ideales" para determinados estratos sociales.
Si ponemos en la balanza el uso desmedido de agendas, el bombardeo informático insano (digase, Gmail, whats up. facebook, etc...) y el famoso dicho "quien mucho abarca poco aprieta" nos encontraríamos en una disyuntiva muy imporante. La pregunta que me planteo constantemente es:
¿Una persona es capaz de explotar al máximo sus talentos cuando su cerebro se encuentra en tales condiciones de fatiga informativa y "tareas pendientes" ?
La respuesta es algo difícil de hallar y solo el tiempo, el cual constamente aprovecho para elaborar una estadística natural e intuitiva, me darán la razón. Por lo pronto sigo priorizando el lado de la balanza que dice "Quien mucho abarca poco aprieta" y me respaldo en la breve experiencia de ver gente mediocre realizando múltiples actividades sin destacarse absolutamente en nada y privándose de poder crecer en sus grandes talentos apaciguados por el monstruo pos modernista.
Recomiendo este libro de Jose Ingenieros, el cual puede ilustrar un poco el concepto de mediocridad, desde una arista cuya estética social es sublime.

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