lunes, 27 de noviembre de 2017

Estaba pensando en...

Había vuelto tarde a casa como todos los días desde hace unos meses, cansado y con el tiempo fraccionado en un sutil desorden  por la supervivencia. Cocinar, ordenar, intentar divertirse, pensar en el mañana, pensar un poco en el día que paso pero por sobre todo pensar. Pero fue cuando te vi en una imagen fugaz de la memoria, una imagen con tu rostro contextualizado en nuestros mejores momentos, me puedo ver en el reflejo de tus ojos, parezco participe de tu alegría y esto me recuerda una cosa muy importante, lo que una vez fue real lo puede volver a ser y no debo aceptar esta condena de no sentirlo posible nuevamente.
En un arrojo de madurez termino por concluir que atribuirte como el único fin posible para alcanzar tales cotas de felicidad es un acto de desprecio por la humanidad, la cual es demasiada basta y plagada de gente hermosa y brillante, personas que podrían echar la misma luz o quizás mejores vibras inspiradoras y generadoras de momentos felices.
Estaba pensando en que a pesar de querer y posar mi mente en otra persona, me gustaría tener la posibilidad de que aun nos sentemos como antes cuando éramos dos jóvenes que veían en el otro una persona con la cual se podía hablar de dibujos animados, contar chistes sin sentidos, abusar del recurso de hacer humor riéndose de uno mismo, jugar a los estúpidos que son inteligentes y acá hago una parada, por que creo que si sigo enumerando los aspectos positivos que hacían al ritual de vernos y querernos, seria un cuasi infinito y de hecho, sature al lector sobre cual era mi intención con el deseo de volver a vernos como antes, ahora va.
Estaba pensando en (es necesario enfatizar esta idea de que estaba pensando, por que si no el titulo pierde consistencia) que si nos viéramos aunque sea una vez mas, demostrarte que la gente se puede volver a levantar, puede crecer y puede ser agradecida en aprender una valiosa lección.
Te pienso y ya no encuentro motivos de rencor ni incomprensión, ya no cuestiono quien era ni quien soy, ni muchísimo menos te responsabilizo de cualquier aspecto negativo que podría sucitar una mente que se encuentra en crisis, de hecho, hoy aquí con la paz que rodea mi alma debería dedicarte un texto de total agradecimiento por formar parte de una bisagra hacia la superación personal.
Me gustaría que veas que los cambios no solo pueden ser internos, me gustaría que veas que el dolor puede hasta pesar 20kg en el cuerpo, que gran parte de este peso se parecía concentrar en los cachetes, por que ahora reírse es liviano y mis brazos son mas ligeros a la hora de echar un abrazo.
Me encantaría que conozcas la gente nueva que conozco, contarte de cada uno de ellos, contarte que en el laburo di vuelta la tortilla y sigo siendo un infumable pero con un estilo mucho mas refinado y por sobre todo me gustaría que supieras que estaba pensando en vos hoy a la tarde mientras volvia del trabajo y que pienso en vos en cada deslizar de mis falanges sobre el teclado, que pienso en vos y no me avergüenza atribuirte tal poder sobre mi corazon.

En este texto me permito unas palabras de agradecimiento pero en un 80% del factor inspirador no es la persona a la que le dedico estas mas de 30 líneas, si no mas bien a quien me ayudo a pensar que es posible pensar la felicidad con otro apellido y nombre.
Estaba pensado en actualizar el blog y lo hice, pero no se en que estaba pensando cuando te resucite de una forma tan brusca.
Salud!

Emiliano Misside.

jueves, 20 de abril de 2017

Un valiente en las calles "x" e "y"

La ansiedad mata hasta el mas puro y valiente de los sentimientos. Concluyo en esto tras tomar el coraje de transitar unas calles que atesoran miles y miles de momentos, felices o no, de un pasado cercano, un pasado tan cercano como acordarse que la ultima luna llena acontecida el 10 del mes pasado, detalles ínfimos que suscitan la cercanía inmediata de los hechos. En fin, todo eso puede "ser" por motus propio y reflotar en la sensible memoria emocional cuando tan solo de forma casual tus ojos se posan en los nombres de las calles "x" esquina "y", a la vuelta de "m" al 3400 donde una vez tomamos un café, que queda a una cuadra de la ultima vez que almorzamos una milanesa napolitana, que por cierto, ingratamente la pediste sin salsa por que estabas apurada por llegar a las clases de francés que habias decidido emprender luego de que en tu mente se posara la loca idea de conocer París en el próximo verano y comprar un libro en la calle Saint Germain y sacarte una foto carente de originalidad en la torre Eisfel y otro sin fin de fotos que con loca elocuencia deseabas y contabas. Debo admitir que los detalles me matan, una y otra vez, por que son evocados cuando camino las calles que reflotan los sentimientos acunados en la frágil memoria de un pasado cercano.
El coraje, como comienza este texto, se muere cuando la ansiedad puede mas, nublando lo puro y lo verdadero, como se nubla el amor en aquel septiembre donde nuestra valiente relación se vio sofocada por el pavoroso fuego de demonios propios y ajenos, dejandome un hombre nuevo, sin pena ni glora, nuevo pero en conservas de los viejos errores, nuevo y solitario, eufórico de dar rienda suelta a las emociones que gracias al vocablo amor se puedan convertir en textos, para así el sosiego muera en nostalgia consumada.
Pues claro esta, esta mañana había amanecido pretencioso y desinteresado a dar calma a un mal estar que me aquejaba desde los contados días que transcurrieron desde septiembre, ¿cuantas lunas llenas llevaba mirando ya?, por sobre todo, ¿Cuántas quedan por ver hasta que este sentimiento escalde?. Cualquier duda era imposible de evacuar mientras las circunstancias de la vida me lleven a caminar, sin buscarte ni quererte, por las calles "x" e "y", a la vuelta de "este" momento o "aquel" circunstancia o "esa" pelea que sobrevienen a "esta" pena, la presente vislumbrada al corazón que llevo entre las manos, que al tenerlas ocupadas cargándolo, no me dejan  escribir en paz.
En fin, me siento un valiente por atravesar dichas calles, me siento un valiente por que aun llorando el pasado cercano, mi presente sigue en pie y que no te extrañe que en un futuro, también cercano, nos volvamos a ver.

Emiliano Misside.

jueves, 16 de marzo de 2017

Por no ser de la realeza


Por no ser de la realeza por momentos me debato en un profundo y ondo sentimiento de ansiedad. Ya había intentado todos los métodos habidos y por haber, hablarle a las piedras, gritar en la montana, acariciar la orilla del mar con los pies y por ultimo ver un ocaso, pero nada de esto parecía traer consigo alguna respuesta, mas con el pesar de los días este desconcierto profundizaba raíz en mi corazón.
Esta cuestión de los títulos nobiliarios eran simplemente un eufemismo para proclamar retirada ante una situación que me desborda. Realmente, que papel cumplo yo en este brete en el que me meti?, tan bajo no se puede caer como para no merecer ni la mas mínima ayuda divina, que cual epifanía me ilumine y quite del medio uno de los miles y miles de obstáculos que separan mi corazón del suyo. Y ya que de eufemismos y romanticismos hablamos, por que no enumerar algunos de los demonios que se alzan sobre la cuestión>
1) Quizás este es el real responsable del nudo argumental de este desamor. Pondríamos decir que este es el demonio de la sombra que uno lleva consigo, en otras palabras, mi otro yo, ese que no me rinde cuenta de sus impulsos y hace y deshace con lo sentimiento como se le den la gana. Profundizar sobre su historia y origen seria remitirse a toda una vida del padecimiento de la injusticia de ver con los ojos que buscan igual, lo justo, lo cual bien sabemos que es una mentira. Cada vez que uno reafirma de que el orden tácito de la vida es una vil mentira que alimenta las usinas de la codicia de pocos, este mounstro crece y crece cual vengador sediento de víctimas. Usted se preguntara que tiene que ver todo esto con un corazón roto y la respuesta es facil, endurecer el corazon suele ser uno de los pocos sosiego que algunos encontramos para sobrevivir, y es por eso que hasta en los tiempos de paz hasta el mas minimo detalle, es capaz de convocar al demonio sombra para impartir justicia, o mejor dicho, lo que el considera justicia. Por eso, mas en estas circunstancias, es imposible encontrar algún demonio mas poderoso e importante .
2) En este punto tocaria referenciar a su sombra. La verdad es que si tuviera que definir este aspecto, la analogia mas fiel y sincera que encontraria seria una relacion directa con el lado oscuro de la luna. De por si, hablar de la luna representar un incierto total mas alla de lo que se pueda apreciar visualmente desde la tierra, seran mas bien los ilustrados quienes puedan hablar mejor de ella, pero en la realidad es que para nosotros es simplemente lo que vemos y suponemos de ella. En cuanto al lado oscuro de la luna representaria todo lo que desconozco de ella mas alla de esa impresion erronea que pude haberme llevado hasta el momento y es por ello que puedo tropezar una y otra vez sobre un mar de inciertos e incertidumbre. Esta sombra no pierde para nada de protagonismo con respecto a la anteriormente mencionada, si no mas bien digamos que es un fiel complemento que sirve para invovcar con mas facilidad las peores reaciones que en mi albergan.  Si tuvbiera que describirles los mil y un tropiezos hasta el momento, podria decir que deberia tener ondos cayos en las manos de tanto sujetarme y arrepentirme a tiempo, mas bien, los daños cuando ya estan hechos imposible volverlos a tras y es esta simbiosis entre lo desconocido y mis demonios hacen a la importancia de todo esto.
3) Si ya realizamos una instropeccion sobre la responsabilidad del yo, y a lo que este se enfrenta, tampoco hay que dejar de mencionar las sombras propias del camino. Estas actuan como el contexto cruel en el cual se pueden conjugar las mas mas viles pruebas. Recuerdan que hablaba de la esperanza de una epifania que iuminara mi camino, bueno desaraparer estos escollos represetnaria uno de los principipales objetivos en esta empresa. Ahora, pensemos que parte de este camino es lo que alimenta el espiritu vital de su ser, cortar estos inconvenientes cual yerba mala, seria algo asi como matar a quien uno mas ama, sin tener intencion alguna de realizarlo. A priori diriamos que estamos en situacion en la cual es vital adaptarse y seguir, pero teniendo en cuenta con la voracidad que crecen mis demonios y los suyos, pensar en el camino podria ser algo no tan prioritario, pero que sin embargo suma a que esta situacion sea cada dia mas complicada. Esperar el milagro divino y desligar la responsabilidad por sobre mis deseos es quizas la alternativa conveniente y mas saludable, pero en el fondo insisto en que por el momento, prefiero no ingerir ni siquiera en deseos sobre este ultimo demonio, mas bien se es conciente de que elliminando los primeros, este desaparecer por si mismo.
Quizas en este punto, ya habiendo descripto a los principales demonios que hacen de mi existencia un suplicio, ya estoy en condiciones de dar por concluido este descargo, las respuestas estan a la vuelta de la esquina y es prudente sobrevivir para estar un dia mas en la batalla.

Emiliano Misside.

Quizas este texto, sin depurar al máximo, habla de una de las cosas lindas que me dejo mi viaje a Chile. Poder escribir con la fluidez que jamas antes había logrado, trayéndome de aquen viaje, poemas, canciones y muchas muchas ganas de calar ondo y mi expresión artística. Este texto es bastante torpe y sincero, habla de como uno puede sentirse abolido por todos los demonios juntos, los internos y los externos, pero por sobre todo, habla de como aun sin saber bailar sobre la lluvia, este joven pretende estar vivo un dia mas para la batalla.