domingo, 3 de mayo de 2015

No hay nada como esperarte ...

Tomo la silla por detrás, la giro a mi comodidad para sentarme apoyando los codos en el respaldar, apoyo también mi pera sobre mis manos y miro por la ventana. "Que frió esta alla afuera", pienso, pero sin embargo no deja de ser una maravillosa noche, digamos que solo el clima adverso se opone a lo que puede ser una placentera caminata bajo las intermitentes luces que me llevan de camino a una solitaria plaza del barrio. La luna, típica postal del película en la que los personajes pasean en canoa sobre el Sena, luna que deja su reflejo en el agua, el angulo justo, algo mágico y sublime. Bueno, debo admitir que a mi postal barrial le falta el Sena y las luces de una ciudad de ensueños, pero le aseguro que el farolito de la plaza con sus enredaderas de fondo pueden ser algo muy cautivador a la imaginación.
 Pero nada de esto toma vuelo real, es un fugaz pensamiento de mi imaginación que se alimenta de la vista detrás de la ventana y se espanta un poco del frió que hace. Como había comentado, estoy sentado con la silla al revés, y no existe mejor música que la de Charlie Parker para seguir dándole de comer a esa recreación infinita de momentos hermosos, insisto (aunque tácitamente lo haya dicho), no hay nada como esperarte escuchando Charli parker, con la silla al revés y mirar la noche crecer a través de la ventana, bella postal de un venidero invierno.


sábado, 2 de mayo de 2015

Sueño con ella.

Que otra cosa puede suceder si dos cuerpos estan próximos entre si, con un historial de mucho cariño y momentos felices, pero jamas nunca antes sucedio mas que una tierna amistad. Se miran fuerte a los ojos, no hay sonrisas entre nosotros, pero si una profunda incertidumbre sobre lo que el otro hará. Creo francamente que en esos momentos los corazones entran en una sincronía que la ciencia difícilmente logre explicar, ambos explotamos en el fiel acto producto del deseo y el amor, ¿que decir de ese beso?, poco que acotar, mas que solo decir que uno toca el cielo con las manos y en esa pequeña fracción de tiempo se experimenta lo mas próximo a lo que la felicidad refiere. Con respecto a al felicidad, me gustaría acotar a que como muchos otros escritores o poetas, la considero un instante fugaz y no un estado que pueda permanecer en constancia sobre nosotros, de ahí quizás el valor que le atribuye el ser humano. Nuestro mundo de los sueños y la esperanza anhela profundamente retenerla para siempre, pero ella se escapa y como bien dice Galeano, nos sirve para caminar y no quedarnos quietos nunca.
Volviendo a ella, en referencia a todo lo anterior desarrollado, me atrevo a decir que es por eso que pueden pasar años y uno mantiene inmutable el cariño y la esperanza, por que estoy "caminado" hacia esa felicidad, el optimismo nace de que que si bien existe la posibilidad de que jamas se concrete ese buscado momento, de volver a abrazarnos y poder acariciarle la mejilla, no habrá sido envano la caminata, la madurez suele toparse a mitad de camino y al sabio corazón que la espera atento una buena recompensa se trae entre si.
No es la primera vez que uno tiene esa irrevocable necesidad de escribirle unas palabras, por el momento es el unico medio que tengo para poder conectarme con esa felicidad distante, perdida en el pasado y quien sabe tambien si perdida en el futuro, por lo pronto es bien sabido que en mi presente no la encuentro y busco refugio detras de un teclado y una musica que me acompañe mientras redacto al trotecito de la intuicion y la creatividad.
Termino un parrafo y la cancion me sugiere una frase que va acorde a esta utópica alegria que persigo.


"He de poner el hombro, cantoy la dicha en quererte tantoy darte toda la vida."

Me permito por un segundo robarle un sentimiento a Juan Quinteros, y es que siempre que escucho esta canción, al margen de la belleza musical que la envuelve, su letra tiene estas pequeñas afirmaciones en las cuales me encuentro y la encuentro, como dije antes, uno puede pasar quizás toda su vida anhelando el mismo amor, algunos escritores escriben sobre "el amor de tu vida", prefiero no encadenar mis sentimientos a algo tan complicado de asumir, pero esta canción dice exactamente eso, cuando se entrelazan versos, Juan le esta diciendo a Luna de que tiene la dicha de amarla toda la vida, y según a mi entender, eso es jugársela.
En fin, sueño con ella, la encuentro en canciones y fotos, es pasado presente, ojala futuro, y con estas acotadas palabras creo haber cumplido con mi misión de hoy, dedicarle una porcion mas de mi vida y mi corazón, a nombrarla y sentirla en cada parrafo que escribo. Por estos momentos pienso que en la antigüedad, un caballero asolado por la distancia de su bien amada, sea por cuesitones politicas, sociales o culturales, se sentaba, tomaba una pluma y una hoja, a la luz luz del candelabro pasaba la noche en vela buscando las palabras que pudieran calmarlo y que mejor expresaran su amor, que en su presente se hallaba distante e incierta. Tiempos en los que no existán los mensajes de texto, ni las redes sociales y una simple carta era la forma en la que ante el infortunio, un hombre o una mujer podían conectarse. Si me remito a mis ancestros, fantaseo con que seguramente alguno de todos ellos, tenia esta loca manía de escribir y encontraba la belleza detrás de los versos y por sobre todo, considerar un texto el regalo mas lindo que uno puede hacerle a un ser amado.
Aquí van mis palabras, para todos y para nadie a su vez, para muchos y para ella sola, de mi y de vos, mis palabras y sus palabras, se funden en el recuerdo que con este pequeño gesto, me gustaría honrar. Te quiero y no tengo nada mas que decir.

Emiliano Misside.


Saudade (1899), deAlmeida Júnior.