sábado, 27 de junio de 2020

¿Que hacen los perritos cuando llueve en la naturaleza?

Hoy me desperté pensando ¿Que hacen los perritos cuando llueve en la naturaleza? Al sentir sentir la lluvia aproximar ¿Corren en búsqueda de una cueva? ¿Se amontonan debajo de un gran árbol ¿Se amuchan juntos para darse ánimo y calor?, Cuando la lluvia calme ¿Aguardaran la última gota patinar desde las hojas para salir nuevamente?.
No sé, me intriga, voy a buscar a mí perra y entonces le pregunto si sabe ¿Que hacen los perritos cuando llueve en la naturaleza?.

Emiliano Misside

viernes, 27 de marzo de 2020

Desde que te conoci

Desde que te conocí
ya no habrá dos amaneceres iguales
cada día es una nueva lucha
ser y por que seamos
por quererte y que aún me quieras
para hacer valer cada segundo que respiramos juntos.

Desde que te conocí
decidí deshacer mis estanterías
que te acomodes donde quieras
por que mi corazón es grande
para que lo habites
y lo sientas tanto tuyo como mío.

Desde que te conocí
la magia tiene sentido
lo misterioso se vuelve encantador
la contradicción se desarma en su lógica
me invita a equivocarme alegre
por ser quien debo ser.

Desde que te conocí
me siento fuerte y frágil
me siento con el poder de hacer
con el poder de cambiar el mundo
con la fuerza de que vayamos adelante
pero con la fragilidad de quien entrega su corazón.

Desde que te conocí soy más feliz
Y por eso eso escribo nuevamente.

Emiliano.

Poesía en tiempos de cuarentena.


No tengo idea de quien estoy hablando, jajaja, estaba en un borrador del blog desde hace un par de años, lo voy a publicar.
Si estaba en borrador es por qué lo sentí cursi y me dio vergüenza públicarlo (como si alguien leyera lo que escribo).

Primer quiebre emocional - cuarentena.

Acá estoy, como todos y todas transitando este encierro transitorio, son las 4:23am y me acabo de despertar de un sueño.
Voy a ser sincero y creo francamente que hacía muy muchos años que el sueño no me despertaba por qué aún en ese mundo onírico era incapaz de contener una emoción que necesitaba experimentar en mí forma conciente, abrí los ojos y lloraba copiosamente (y no pidan una descripción más apropiada a esta hora, corta la emoción o la seriedad del relato está aclaración), decía, me desperté llorando fuerte, sintiendo fuerte. Para explicar el por qué me encuentro escribiendo esto también necesito contar un detalle del día anterior (breve, no quiero irme por las nubes).
Ayer me desperté de la siesta y alguien muy dulcemente me preguntó si había soñado, mí respuesta para variar no fue a la pregunta de una si no que primero hice la aclaración de que sentía que había dormido muy profundo, como cuando despeetas baneado, un sueño (en el sentido de dormir, no de soñar!) muy profundo, sin embargo, no recordaba si había soñado algo y me pareció raro, lo suficientemente para aclararlo a esta persona que dulcemente repito, me preguntó si había soñado con mimos (que amor).
Volviendo al presente, recién me desperté llorando intenso, sentía el recorrido de las lágrimas en los dos cachetes, no era esa emoción como la de ver una escena de peli que te mueve algo y tímidamente se asoma una lágrima que cae desde un ojo, acá no había inhibición alguna y necesitaba llorar eso que desborda en todos los sentidos y muy por el contrario de ayer, hoy si sabía que había soñado, lo sabía con un detalle llamativo (y me apuro a esta parte, no quiero que la frescura se pierda intentando hacerme el Cortázar).
Es demasiado extraño tener que narrar la trama de un sueño, no tiene absolutamente nada que ver con hechos que esté transcurriendo de ahora en mí vida, no quiero ponerme místico ni buscarle sentido. Estaba en una cena familiar, de momento recuerdo a mí papá y a mí mamá, estábamos en la cocina de la casa donde crecí (acá escribo está parte y las lágrimas hacen un olé de caer de nuevo, narración en tiempo real). Estabamos en la cocina de la casa donde crecí en Alto Alberdi, cenábamos, como si no fuera suficiente este detalle sucedía una escena propia de mí adolescencia, discutía fuerte con mí papá por algún tema, creo que la discusión llego a un punto tal dónde recuerdo las facciones del rostro de mí papá, en ese estado de enojo intenso mientras levantaba la voz y me gritaba (lágrima ojo derecho 1, Emiliano 0) me gritaba y recuerdo la imagen de ese rostro que también se ponía rojo en los cachetes, acá lo particular es que esa expresión de mí papá, ese tono de cara, esa situación no me es familiar en muchos años, ya estoy lejos del adolescente que podía vivir eso, el director de redacción del mundo onírico fue muy detallista al elegir como escenario un espacio de mí adolescencia, no podría imaginarme esa versión de mí papá en un espacio que en mí vida real habite como adulto, amo los detalles, sigo. Mí mamá estaba presente en la escena (ya lo dije) y seguro algo habrá aportado a la situación, para defenderme no creo, ni se de que iba el tema de la discusión pero el escenario era ese, casa de alto Alberdi, mamá, papá, discusión fuerte con papá. Llego a un punto tal dónde tomo la drástica desición de irme en medio de la noche de casa, mí papá fiel a que los esquemas de control le derriben la seguridad con la que creía que me podía tratar así y que aún me iba a quedar, intenta frenarme y advertirme de que hacía era una locura (acabo de sentir movimiento en el living, la perra se sacude de haber dormido, vino pasitos vivaces a la pieza y se acostó a mí lado, le dije que la amo y sigo, perdón, esto se pone interesante). Decía, mí papá creo tiene dificultades para comprender la variable humana y emocional de sus hijos, no responden a su logica y el guinista onírico supo captar este razgo y enfatizó en que recuerde esa advertencia mientras huía en la noche.
Estaba en la puerta de casa y como los perros, inconcientemente solo iba a tener la ruta de escape más instintiva, podía irme hacía la derecha en dirección a la calle Brown que era lo más lógico, para aquel lado vivía mí abuela o podía seguír derecho por la calle espora, lo pensé dos segundos e intuí que si mí papá deseaba salir en búsqueda iría para el lado de la Brown entonces me fui por la calle espora, sin destino diría, pero esa sensación de buscar cobijo en medio de la noche iba a durar poco por qué a media cuadra había un centro vecina abandonado. Omito como entre ahí pero lo hice, el centro vecina tenía un portón de hoja doble un pasillo de ante sala a un patio grande de las dimensiones de una cancha de básquet, pero en este sueño, como en los vídeo juegos, esa parte estaba bloqueada y posterior al portón que da a la calle solo estaba el pasillo de ante sala, la cancha estaba no verificamente tapada por otro portón (había recorte presupuestario en la producción del sueño, tantos detalles en unas cosas y en otras le mandamos portón dónde no hay portón).
Estaba ahí, encerrado, y creo que ya un poco más aplomado en el momento empiezo a cuestionarme cuánto iba a durar este encierro (que loco, quizás no deba aclarar esto, quizás hay gente inteligente que ya trazo la analogía del momento de encierro del sueño con el momento de encierro presente, pero hay gente que carece de pensamiento lateral y se lo facilito, se me acaba de ocurrir a mí también) sigo, empezaba a preguntarme cuánto iba a durar esta situación, me fui, dolido, pero ¿Volvería ahora?,¿Volvería mañana?, ¿no volvería ? Ni idea, estaba ahí creo que asustado, empezaba a ser conciente de que por más que sentía rencor por mí papá, seguro estaba preocupado buscándome, sentí unos ruidos fuera y mire por una pequeña abertura del portón hacía el frente de la calle, vi a una vecina de la vida real ahí volviendo a su casa, falsa alarma nadie relevante transitaba la calle así que di un paso atrás y volví a pensar en el presente, ¿que hacer?. Acá mí memoria mete un poco de ascelerada y por razones de presupuesto onírico el guión mete algo absurdo como que veo el celular y tengo 2 mensajes de mí jefe y un compañero que ya se habían enterado que me fui de casa, si, cualquiera el guión, metió cosas del presente ahí, vuelvo, no me quiero poner místico pero muy cualquiera esa parte.
Acá viene lo mágico y no uso está palabra para dar belleza literaria a este pasaje, realmente lo siento así, realmente de queo yo conciente que está escribiendo esto ahora a las 5:11 am, sintiendo a Lucina que duerme en dorsal, siente que esté momento que voy a contar ahora es magia. Decidi salir de ese lugar y creo que iba a volver, volver para terminar lo que empecé pero al salir de ahí, en la vereda me encuentro a mí tía Cuki (no voy a explicar quien es, ni que significa ella para mí, es mí tía y punto, ya no está con nosotros desde el año pasado). Me encontré a mí tía, es difícil escribir esto, mucho, pero siento que lo debo hacer y terminar el relato, apenas la veo solo atine a abrazarla y a desplomarme en su hombro, estaba en una angustia fuerte por esa discusión que les decía, necesitaba emocionalmente descargarme con alguien y apareció mí tía, la única persona que realmente podría haber necesitado en esa situación, la abrace y llore tal cual llore y lloro en esta madrugada, intenso, dos ojos llorando sin restriccion alguna, en el sollozo le decía que no entendía por qué mí mamá se había mantenidonal margen de esa discusión, por qué vio que me sentí sobrepasado al punto de querer irme y aún así no me había apoyado, por qué podía tolerar eso. Mí lo único que va pronunciar mí tía en este sueño es lo siguiente y a a esta la magia, atención.
 -Emuchis, - (creo que así me decía aveces, con mucha dulzura) - mí situación me tiene en lo de tu abuela y voy a estar más cerca de ustedes y sabes que es lo único que se le ocurrió decirme mí mamá "¿no te das cuenta que esto te puede traer dolor, aún así como estás?", Eso fue lo que se le ocurrió decirme - me contó eso de una forma que causó gracia lo ridícula que podía ser la falta de empatía de mí abuela, creo que me lo contó por qué sabía que eso me saco por un instante de ese presente en que lloraba y como una caricia que te dice "para, tranquilo, te cuento una cosa" me saco de ahí, evito preguntarme que hacía ahí a la noche, evito responderme el cuestionmiento que hacía a su hermana, solo aparecio, para abrazarme y respóndeme eso que sinceramente, si los sueños son construcciónes del subconsciente o que se yo, dentro de mí no habitan esas respuestas, eso síento que es una reacción ajena a mí, a mí no se me ocurríria si tuviera que guionar aún conciente e inspirado, una respuesta más fiel a lo que realmente mí tía Cuki me hubiera respondido, por qué ella era así, dulce como el nombre y el sonido de la flauta que amo, era cálida como abrazo de lana de oveja (ese sentimiento se lo dedique en mí vida y se lo dije, me alegra recordarlo), solo alguien así podía resolverme esa situación. Ahí terminó el sueño, por qué para ese momento ya me había despertado todo llorando, como dije, muy fuerte, como lo estoy haciendo ahora de nuevo, por qué no es fácil recordar tantas cosas, no es fácil hablar de mí tía, no lo hago nunca, pero ojalá todo esto lo lea mí mamá y se sienta amada y abrazada por mí, por qué se que solo ella va entender este relato y lo quizás genuino de todo esto.
Juro que no me me inventé nada por qué no tuve la necesidad de rellenar con imaginacion, grises de algo que no recordaba, eso es lo extraño del sueño, se dejó recordar todo, para que lo escriba. Estuve dubitativo si escribirlo o no, eran las 4 y pico, hace una hora, y todo lloroso no sabía  si levantarme y prender la computadora para escribír y finalmente resolví escribirlo desde el celular, cosa que estoy haciendo.
Eran las 4:23 am les había dicho, son las 5:40 am, está ensalada emocional se podría considerar el primer quiebre abrupto de está cuarentena, llevaba un tiempo sin escribir el blog, a veces alardeo de que me gusta escribir pero se da con poca frecuencia en este volumen. Estoy feliz y más allá de muchas lagrimas y muchas no tiene un superlativo, por que muchas lagrimas son MUCHAS lágrimas, estoy contento de haber soñado con mí tía y estoy contentó de que el blog vuelva con un relato que me gusto hacerlo. Ojalá mí mamá lo disfrute y se lo dedico a ella y mí familia que afrontan está situación todos juntos.
Acá con Lucina nos despedimos y les deseamos a quienes pueden, un feliz encierro, ya vendrán tiempos mejores.

Emiliano.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Estaba pensando en...

Había vuelto tarde a casa como todos los días desde hace unos meses, cansado y con el tiempo fraccionado en un sutil desorden  por la supervivencia. Cocinar, ordenar, intentar divertirse, pensar en el mañana, pensar un poco en el día que paso pero por sobre todo pensar. Pero fue cuando te vi en una imagen fugaz de la memoria, una imagen con tu rostro contextualizado en nuestros mejores momentos, me puedo ver en el reflejo de tus ojos, parezco participe de tu alegría y esto me recuerda una cosa muy importante, lo que una vez fue real lo puede volver a ser y no debo aceptar esta condena de no sentirlo posible nuevamente.
En un arrojo de madurez termino por concluir que atribuirte como el único fin posible para alcanzar tales cotas de felicidad es un acto de desprecio por la humanidad, la cual es demasiada basta y plagada de gente hermosa y brillante, personas que podrían echar la misma luz o quizás mejores vibras inspiradoras y generadoras de momentos felices.
Estaba pensando en que a pesar de querer y posar mi mente en otra persona, me gustaría tener la posibilidad de que aun nos sentemos como antes cuando éramos dos jóvenes que veían en el otro una persona con la cual se podía hablar de dibujos animados, contar chistes sin sentidos, abusar del recurso de hacer humor riéndose de uno mismo, jugar a los estúpidos que son inteligentes y acá hago una parada, por que creo que si sigo enumerando los aspectos positivos que hacían al ritual de vernos y querernos, seria un cuasi infinito y de hecho, sature al lector sobre cual era mi intención con el deseo de volver a vernos como antes, ahora va.
Estaba pensando en (es necesario enfatizar esta idea de que estaba pensando, por que si no el titulo pierde consistencia) que si nos viéramos aunque sea una vez mas, demostrarte que la gente se puede volver a levantar, puede crecer y puede ser agradecida en aprender una valiosa lección.
Te pienso y ya no encuentro motivos de rencor ni incomprensión, ya no cuestiono quien era ni quien soy, ni muchísimo menos te responsabilizo de cualquier aspecto negativo que podría sucitar una mente que se encuentra en crisis, de hecho, hoy aquí con la paz que rodea mi alma debería dedicarte un texto de total agradecimiento por formar parte de una bisagra hacia la superación personal.
Me gustaría que veas que los cambios no solo pueden ser internos, me gustaría que veas que el dolor puede hasta pesar 20kg en el cuerpo, que gran parte de este peso se parecía concentrar en los cachetes, por que ahora reírse es liviano y mis brazos son mas ligeros a la hora de echar un abrazo.
Me encantaría que conozcas la gente nueva que conozco, contarte de cada uno de ellos, contarte que en el laburo di vuelta la tortilla y sigo siendo un infumable pero con un estilo mucho mas refinado y por sobre todo me gustaría que supieras que estaba pensando en vos hoy a la tarde mientras volvia del trabajo y que pienso en vos en cada deslizar de mis falanges sobre el teclado, que pienso en vos y no me avergüenza atribuirte tal poder sobre mi corazon.

En este texto me permito unas palabras de agradecimiento pero en un 80% del factor inspirador no es la persona a la que le dedico estas mas de 30 líneas, si no mas bien a quien me ayudo a pensar que es posible pensar la felicidad con otro apellido y nombre.
Estaba pensado en actualizar el blog y lo hice, pero no se en que estaba pensando cuando te resucite de una forma tan brusca.
Salud!

Emiliano Misside.

jueves, 20 de abril de 2017

Un valiente en las calles "x" e "y"

La ansiedad mata hasta el mas puro y valiente de los sentimientos. Concluyo en esto tras tomar el coraje de transitar unas calles que atesoran miles y miles de momentos, felices o no, de un pasado cercano, un pasado tan cercano como acordarse que la ultima luna llena acontecida el 10 del mes pasado, detalles ínfimos que suscitan la cercanía inmediata de los hechos. En fin, todo eso puede "ser" por motus propio y reflotar en la sensible memoria emocional cuando tan solo de forma casual tus ojos se posan en los nombres de las calles "x" esquina "y", a la vuelta de "m" al 3400 donde una vez tomamos un café, que queda a una cuadra de la ultima vez que almorzamos una milanesa napolitana, que por cierto, ingratamente la pediste sin salsa por que estabas apurada por llegar a las clases de francés que habias decidido emprender luego de que en tu mente se posara la loca idea de conocer París en el próximo verano y comprar un libro en la calle Saint Germain y sacarte una foto carente de originalidad en la torre Eisfel y otro sin fin de fotos que con loca elocuencia deseabas y contabas. Debo admitir que los detalles me matan, una y otra vez, por que son evocados cuando camino las calles que reflotan los sentimientos acunados en la frágil memoria de un pasado cercano.
El coraje, como comienza este texto, se muere cuando la ansiedad puede mas, nublando lo puro y lo verdadero, como se nubla el amor en aquel septiembre donde nuestra valiente relación se vio sofocada por el pavoroso fuego de demonios propios y ajenos, dejandome un hombre nuevo, sin pena ni glora, nuevo pero en conservas de los viejos errores, nuevo y solitario, eufórico de dar rienda suelta a las emociones que gracias al vocablo amor se puedan convertir en textos, para así el sosiego muera en nostalgia consumada.
Pues claro esta, esta mañana había amanecido pretencioso y desinteresado a dar calma a un mal estar que me aquejaba desde los contados días que transcurrieron desde septiembre, ¿cuantas lunas llenas llevaba mirando ya?, por sobre todo, ¿Cuántas quedan por ver hasta que este sentimiento escalde?. Cualquier duda era imposible de evacuar mientras las circunstancias de la vida me lleven a caminar, sin buscarte ni quererte, por las calles "x" e "y", a la vuelta de "este" momento o "aquel" circunstancia o "esa" pelea que sobrevienen a "esta" pena, la presente vislumbrada al corazón que llevo entre las manos, que al tenerlas ocupadas cargándolo, no me dejan  escribir en paz.
En fin, me siento un valiente por atravesar dichas calles, me siento un valiente por que aun llorando el pasado cercano, mi presente sigue en pie y que no te extrañe que en un futuro, también cercano, nos volvamos a ver.

Emiliano Misside.

jueves, 16 de marzo de 2017

Por no ser de la realeza


Por no ser de la realeza por momentos me debato en un profundo y ondo sentimiento de ansiedad. Ya había intentado todos los métodos habidos y por haber, hablarle a las piedras, gritar en la montana, acariciar la orilla del mar con los pies y por ultimo ver un ocaso, pero nada de esto parecía traer consigo alguna respuesta, mas con el pesar de los días este desconcierto profundizaba raíz en mi corazón.
Esta cuestión de los títulos nobiliarios eran simplemente un eufemismo para proclamar retirada ante una situación que me desborda. Realmente, que papel cumplo yo en este brete en el que me meti?, tan bajo no se puede caer como para no merecer ni la mas mínima ayuda divina, que cual epifanía me ilumine y quite del medio uno de los miles y miles de obstáculos que separan mi corazón del suyo. Y ya que de eufemismos y romanticismos hablamos, por que no enumerar algunos de los demonios que se alzan sobre la cuestión>
1) Quizás este es el real responsable del nudo argumental de este desamor. Pondríamos decir que este es el demonio de la sombra que uno lleva consigo, en otras palabras, mi otro yo, ese que no me rinde cuenta de sus impulsos y hace y deshace con lo sentimiento como se le den la gana. Profundizar sobre su historia y origen seria remitirse a toda una vida del padecimiento de la injusticia de ver con los ojos que buscan igual, lo justo, lo cual bien sabemos que es una mentira. Cada vez que uno reafirma de que el orden tácito de la vida es una vil mentira que alimenta las usinas de la codicia de pocos, este mounstro crece y crece cual vengador sediento de víctimas. Usted se preguntara que tiene que ver todo esto con un corazón roto y la respuesta es facil, endurecer el corazon suele ser uno de los pocos sosiego que algunos encontramos para sobrevivir, y es por eso que hasta en los tiempos de paz hasta el mas minimo detalle, es capaz de convocar al demonio sombra para impartir justicia, o mejor dicho, lo que el considera justicia. Por eso, mas en estas circunstancias, es imposible encontrar algún demonio mas poderoso e importante .
2) En este punto tocaria referenciar a su sombra. La verdad es que si tuviera que definir este aspecto, la analogia mas fiel y sincera que encontraria seria una relacion directa con el lado oscuro de la luna. De por si, hablar de la luna representar un incierto total mas alla de lo que se pueda apreciar visualmente desde la tierra, seran mas bien los ilustrados quienes puedan hablar mejor de ella, pero en la realidad es que para nosotros es simplemente lo que vemos y suponemos de ella. En cuanto al lado oscuro de la luna representaria todo lo que desconozco de ella mas alla de esa impresion erronea que pude haberme llevado hasta el momento y es por ello que puedo tropezar una y otra vez sobre un mar de inciertos e incertidumbre. Esta sombra no pierde para nada de protagonismo con respecto a la anteriormente mencionada, si no mas bien digamos que es un fiel complemento que sirve para invovcar con mas facilidad las peores reaciones que en mi albergan.  Si tuvbiera que describirles los mil y un tropiezos hasta el momento, podria decir que deberia tener ondos cayos en las manos de tanto sujetarme y arrepentirme a tiempo, mas bien, los daños cuando ya estan hechos imposible volverlos a tras y es esta simbiosis entre lo desconocido y mis demonios hacen a la importancia de todo esto.
3) Si ya realizamos una instropeccion sobre la responsabilidad del yo, y a lo que este se enfrenta, tampoco hay que dejar de mencionar las sombras propias del camino. Estas actuan como el contexto cruel en el cual se pueden conjugar las mas mas viles pruebas. Recuerdan que hablaba de la esperanza de una epifania que iuminara mi camino, bueno desaraparer estos escollos represetnaria uno de los principipales objetivos en esta empresa. Ahora, pensemos que parte de este camino es lo que alimenta el espiritu vital de su ser, cortar estos inconvenientes cual yerba mala, seria algo asi como matar a quien uno mas ama, sin tener intencion alguna de realizarlo. A priori diriamos que estamos en situacion en la cual es vital adaptarse y seguir, pero teniendo en cuenta con la voracidad que crecen mis demonios y los suyos, pensar en el camino podria ser algo no tan prioritario, pero que sin embargo suma a que esta situacion sea cada dia mas complicada. Esperar el milagro divino y desligar la responsabilidad por sobre mis deseos es quizas la alternativa conveniente y mas saludable, pero en el fondo insisto en que por el momento, prefiero no ingerir ni siquiera en deseos sobre este ultimo demonio, mas bien se es conciente de que elliminando los primeros, este desaparecer por si mismo.
Quizas en este punto, ya habiendo descripto a los principales demonios que hacen de mi existencia un suplicio, ya estoy en condiciones de dar por concluido este descargo, las respuestas estan a la vuelta de la esquina y es prudente sobrevivir para estar un dia mas en la batalla.

Emiliano Misside.

Quizas este texto, sin depurar al máximo, habla de una de las cosas lindas que me dejo mi viaje a Chile. Poder escribir con la fluidez que jamas antes había logrado, trayéndome de aquen viaje, poemas, canciones y muchas muchas ganas de calar ondo y mi expresión artística. Este texto es bastante torpe y sincero, habla de como uno puede sentirse abolido por todos los demonios juntos, los internos y los externos, pero por sobre todo, habla de como aun sin saber bailar sobre la lluvia, este joven pretende estar vivo un dia mas para la batalla.

viernes, 22 de enero de 2016

Borrador 1

Se fue, tan sencilla como una vez se presento a mi despacho en su primer dia de trabajo. Era joven, de gestos muy pronunciados y divertidos, podríamos decir que contagiaba ciertas ganas de romper las estructuras y bailar arriba de la mesa, animados agitando papeles importantes por los aires y sonriendo por doquier, pero no me ire del tema y pretendo volver al momento en que se iba.
La terminal estaba vacía como jamás la había visto. Me gusta pensar este lugar con honda mística en transición, de gente que llega y gente que se va, encuentros y despididas, noticias que vienen a traer alegrías y otras que esperan una inevitable tristeza, como la que estaba por sufrir en carne propia. A todo esto no nos presentamos, mi nombre es Antonio Salvatelli, abogado y escritor de medio tiempo, y quien quien vi partir hace instantes, pero me niego a aceptarlo, es Clara Capello, meses atrás mi secretaria.
En este momento tengo un remolino de sentimientos que no logran encontrarse. Hace un año escribí un texto en que hablaba sobre el amor en contraposición al afecto posesivo, como el del hombre que admira a una flor, pero se niega a arrancarla de la tierra y decide admirar su belleza desde su raíz de origen, pero quien iba a pensar que ese pensamiento tan idílico, iba a ser en la realidad un verdadero trastorno para mis sentimientos. No puedo decir que vi a Clara florecer delante mío estos últimos meses, mas bien, debo aceptar que traía consigo mismo una impronta en la que era inevitable su éxodo hacia el éxito, pero debo admitir también que algo de merito puedo acreditarme en todo esto.
Mi vida como abogado se puede leer superficialmente como exitosa, trabajada con mucho empeño y sacrificio bajo el anhelo de alguna vez poder tener un hermosa casa con un despacho en el cual inspirarme y escribir largas y tendidas horas. Esto ultimo, al día de hoy no sucedió, y parece ser que mi mente se conforma con ver a la gente que aun decide invertir el orden de las prioridades preestablecidas, ese genuino espíritu rebelde de la humanidad de querer cuestionar los estándares culturales y sociales. Todo eso representa Clara para mi, es sencillamente la magia que teñí de una profunda paleta de colores, lo gris que a veces suele ser mi vida, gris como los pantalones de vestir y sacos con los que suelo atender a mis clientes, a los cuales parece fascinarles esta estética aburrida que ellos mismos deciden fomentar y proteger de cualquier viento reformador. Pero clara, clara es distinta, como si lograr un balance entre los socialmente aceptado y una sutil transgresión, fueran parte de ella de toda su vida, hecho que deja constar con la naturalidad que se desenvuelve. "Buenos días señorita, siéntese que vamos a hablar un poquito", le dije el dia que realizamos su entrevista laboral. Estaba necesitando una secretaria para organizar las citas con mis clientes y también coordinar el trabajo de mi socio. Ella, de avanzada edad para lo esperado en una joven que busca trabajo, se presento de una forma que al día de hoy recuerdo tiernamente "Buenos días señorito, me siento y espero que hablemos muchito, no quisiera aburrirlo en la primera impresión" y me largo una sonrisa/carcajada de esas que evidencian su tranquilidad en la situación.
Ese fue el comienzo de unos meses mágicos en mi vida, yo ya no tan jovial y divertido, me dejaba contagiar por la frescura de su juventud, y sentía que volvía a tener esa chispa de mis 20 años, en los que me afanaba de ser un elocuente orador. Clara era además de una persona muy alegre y amena para compartir su vida conmigo, era también una excelente confidente, prestaba sus oídos para que yo le contara las aventuras y desgracias de mi vida. Le conté de mis últimos fracasos amorosos, de mis anhelos de escritor, de mis 101 carreras posibles antes de decidirme por derecho, y ya no recuerdo que mas le conté, por que fueron tantas tardes entre trabajo y charlas.
Pero aquí llega lo mas importante, y es que Clara soñaba con ser Actriz. Me conto con lujos y detalles todo lo referido a su sueño, de las oportunidades que se le fueron presentando y como renuncio a ellas, de como postergo sus sueños y como se atrevió a volver a soñarlos. Me confeso de que su trabajo como secretaria consistía en ahorrar el dinero suficiente para irse a vivir a Brasil, lugar donde gracias a manejar bien el idioma, buscaba realizar un casting para una producción Televisiva de allá. Sentía que estaba formando parte de algo que quizás podia llegar a ser grande, y que quien se sentaba al frente mío todas las mañanas, era el éxito latente aun en su crisálida.
En fin, ese dia llego, junto el dinero necesario en este ultimo año y puso fecha a su viaje. Renuncio unas semanas antes y se despidió de mi con mucho afecto, diciéndome que era un hombre maravilloso y que merecía encontrar lo mejor para mi futuro. Le dije que había sido un placer conocerla y que de alguna forma le haría llegar mis buenos deseos, encuentre donde se encuentre. Fue breve la despedida ese día en que renuncio, algo carente de esa emoción que se le suele atribuir a esos fuertes momentos. Me arrepentí al llegar la noche, y pensé que lo mejor hubiera sido darle un abrazo y hasta expresar en lagrimas lo mucho que la iba a extrañar. Debía agradecerle por enseñarme que después de tantos años, podia abrir mi mente a oportunidades y posibilidades que ya había archivado, debía agradecerle algo de esa llama de vida que hoy deseo mantener mas fuerte que nunca. Pero todo lo que debía, murió cuando en el momento no me sincere con mis deseos, y di lugar a una despedida no a la altura de lo que mi imaginación me dicta.
Sabia la fecha en que viajaba, fui a verla partir desde la terminal y por motivos del transito y demás imprevistos, llegue corriendo para verla subir al colectivo, "ahi marcha una gran mujer", dije en voz alta, y una lagrima de alegría rodo por mi mejilla. Me alegraba por su determinación de ser quien quiere ser, me daba fe en la humanidad, pero para cuando el colectivo se fue, y minuto a minuto de su partida pasaba, empecé a sentirme vacío y triste.
Ahora pienso, de que su paso por mi vida tuvo solo un motivo primordial, el de darme una bofetada de realidad y hacerme ver lo necesario de tomar las riendas de mi vida, aun en mi avanzada edad. Se lo que voy a hacer y ya nada puede detenerme, muchas gracias Clara Capello por ser la inspiración que necesitaba para afrontar mi destino.
Esa misma noche, agarre la agenda, busque el numero de ella, lo marque en el teléfono y la invite a tomar un café diciéndole: "Hola Caro, tenemos mucho de que hablar...".

 FIN

Este texto fue escrito usando una modalidad que suele ser de mi agrado a la hora de sentarme a escribir. Consiste en una forma de escritura espontanea en la que trate de expresar una sensación de la vida a través de párrafos estructurales en los que no me permito borrarlos para ordenar las ideas, simplemente que vayan saliendo en el orden que la espontaneidad sugiera. Guardo mucho afecto por este tipo de textos, y por sobre todo, en las personas en las que pienso mientras los escribo.
Emiliano.